Ana Lombardía: «Es muy importante quitarle importancia a la penetración, explicarles que una gran parte de las mujeres no llega al orgasmo con la penetración»

Hoy entrevistamos a Ana Lombardía, psicóloga especialista en salud sexual y terapia de pareja. Ana, que cuenta con una dilatada experiencia en este campo, ha querido compartir con nosotros su opinión acerca de la salud sexual y las relaciones de pareja.

 Aparte de impartir talleres y colaborar con medios especializados en salud sexual, haces terapia de pareja. ¿Cuáles son las razones más comunes que llevan a las parejas a buscar ayuda de un profesional?

Las causas suelen ser casi siempre las mismas: no hay deseo sexual en la pareja, existen problemas a la hora de mantener la erección o controlar la eyaculación, dificultades para llegar al orgasmo, la mujer siente dolor durante la penetración…

Por otro lado, aparte de los temas sexuales, también existen problemas de comunicación o dificultades que tienen más relación con la pareja, propiamente dicho: problemas de convivencia, celos, infidelidad, etc.

¿En qué franja de edad es más común que acudan a un profesional? 

No sabría especificarte una franja de edad en concreto. Normalmente, cuando vienen en pareja, suele ser a partir de los treinta. Antes de esta edad suele venir gente de forma más individual.

¿Qué papel juega la mente en el acto sexual?

No te voy a decir que todo, pero sí muchísimo.  Juega un papel más fundamental de lo que pensamos: los mensajes que nos decimos, las expectativas que tenemos sobre las relaciones sexuales o las experiencias pasadas. Al final todo esto tiene una relación directa con cómo funcionamos en la cama a nivel de deseo, en el control de la erección o de las eyaculaciones, en la capacidad de tener orgasmos, etc.

Como sexóloga, ¿cuáles crees que son las patologías o disfunciones sexuales más comunes, tanto en hombres como en mujeres?  

Pues yo la verdad es que no hablo tanto de patologías sino de dificultades.  No creo que sea una patología las dificultades de erección. Se habla muchas veces de la disfunción eréctil o de la eyaculación precoz; mientras que yo hablo de la dificultad de la erección o de la dificultad del control de la eyaculación.

Creo que hablar de las dificultades te pone en una posición en la que puedes cambiar lo que estás haciendo de forma activa. Cuando se habla de patología es una cosa médica, dramatiza muchísimo más la situación y parece mucho más grave de lo que en realidad es. Todas estas dificultades que te comentaba al principio, por la que la gente viene a consulta, se pueden abordar y se solucionan. Además, hay bastante buen pronóstico en ese sentido.

¿Cómo les ayudas a tratar sus problemas sexuales?

Pues lo primero que se hace es una evaluación de la situación. Les voy preguntando y guiando para que me cuenten un poco cómo ha sido su vida sexual, cómo la viven, cómo la sienten, cómo se relacionan con sus parejas…

Por otro lado, también les pregunto por sus familias, por sus amigos o por su trabajo para conocerles un poquito mejor. Cuando ya tenemos toda la información establecemos unas causas de por qué les está sucediendo lo que les está sucediendo. A partir de ahí es cuando empezamos a trabajar.

Se trabaja por un lado la parte más cognitiva leyendo artículos o escribiendo cosas determinadas como, por ejemplo, un registro de pensamientos. Además de esto, se trabaja la parte emocional y la parte física mediante ejercicios en los que se dan pautas para aprender a masturbarnos o a masturbarnos de otra manera, a tener relaciones sexuales en pareja de una manera o de otra, etc.

Dificultades como la disfunción eréctil o la eyaculación precoz suelen tener repercusiones en la pareja. ¿De qué forma abordarías, como especialista, la situación de una pareja que acude a ti para pedir ayuda acerca de estas cuestiones?

A ver, son dos cuestiones muy distintas por lo que se trabajan de manera diferente.

A nivel general, te diría que lo primero que tenemos que hacer es desculpabilizar, en este caso, al hombre. Muchas veces los hombres se sienten culpables por llegar al orgasmo antes que sus parejas o se sienten culpables por no poder tener una erección con la que mantener la penetración y dar placer a sus parejas.

También ellas muchas veces se sienten culpables porque piensan, por ejemplo, que si mi pareja no tiene una erección es porque no le gusto o porque no me encuentra atractiva, porque no le apetece acostarse conmigo, etc. Es importante, por tanto, desculpabilizar al uno y al otro e informarles de por qué se producen las dificultades de erección o en el control de la eyaculación, para que tengan claras cuáles son las causas y poder naturalizar mucho la situación, tratando de desdramatizarla un poco.

Hay que darle la importancia que se merece, pero lo justo y necesario, porque muchas veces vienen muy agobiados con la idea y se piensan que esto es algo que solo les pasa a ellos, que no se puede solucionar y que no hay nada que hacer al respecto. Son respuestas del cuerpo normales y corrientes, en la mayor parte de los casos son súper habituales y desde luego en absoluto patológicas.

Tras producirse un episodio de eyaculación precoz, ¿qué papel juega la mente del varón a la hora de que se produzca como un comportamiento repetitivo? ¿Cómo se puede tratar en este caso la eyaculación precoz?

Eso que comentas es muy frecuente porque, imagínate el caso de un hombre que llega al orgasmo antes de lo que le gustaría y, por la razón que sea, eyacula teniendo un orgasmo antes de lo que él quería.

Posteriormente, es probable que las siguientes veces que vaya a tener un encuentro sexual vaya con miedo a que le vuelva a pasar. Entonces él empieza a pensar en su cabeza: – a ver si esto me va a pasar otra vez, y si me pasa, qué va a pensar mi pareja de que he llegado antes de su orgasmo -.  Ese miedo que le entra y esa preocupación es precisamente lo que hace que su orgasmo se desencadene antes de tiempo.  Funciona como un círculo vicioso: el miedo que ellos sienten a que eso les pase es precisamente lo que les produce el nerviosismo y el descontrol provocando lo que quieren evitar.

Es muy frecuente y ahí la mente juega un papel súper potente. El miedo es lo que desencadena esa reacción.

¿Cómo quitarías, como especialista, ese miedo?

Es súper importante quitar toda la presión que tienen, en este caso, los hombres con el hecho de tener que complacer a sus parejas. Es un miedo social, una idea cultural muy extendida en la que el hombre tiene que dar placer a su pareja con la penetración. Tienen mucha presión porque tienen que llegar al orgasmo después que ellas, ya que en el momento en que eyaculan, se les baja la erección y por tanto ya no pueden satisfacerlas de esa manera.

Es muy importante quitarle importancia a la penetración, explicarles que una gran parte de las mujeres no llega al orgasmo con la penetración, y por tanto que ellos duren más no va a significar que ellas se lo pasen mejor.

En el caso de que alguien quiera contactar contigo para que le ayudes a resolver alguna situación complicada dentro de su pareja o esté interesado en acudir a alguno de tus talleres, ¿cómo puede contactar contigo para informase?

A través de mi:
Pagina web: sexoenlapiel.com
Las redes sociales facebook, twitter, insagram.
El correo electrónico: contacto@sexoenlapiel.com
Número de teléfono: 669 006 839

 

Escrito por
Más de Soy Mujer MEB

Guía práctica para dar la bienvenida al otoño

El 23 de septiembre dará comienzo el otoño y con él se...
Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *